Los perros ancianos también aprenden
A lo largo de nuestra experiencia profesional trabajando con perros catalogados de “imposibles” de adiestrar y re-educando a muchos otros, hemos ido desmontando muchos mitos y creencias acerca del trabajo con perros.
En este artículo queremos explicaros nuestro trabajo entorno al adiestramiento y educación de perros ancianos.
Lamentablemente la gente tiene la falsa creencia de que los perros mayores de 8 años (incluso menos) no pueden ser adiestrados ni re-educados y esto también repercute de forma negativa en la adopción de perros mayores a los que nadie quiere adoptar y darles una nueva oportunidad de ser felices.
El trabajo con perros ancianos no difiere mucho del que realizamos a otras edades, simplemente debemos adaptarnos al perro, sus limitaciones físicas (si las tiene) y comprender que aunque son ancianos siguen teniendo muchas ganas de vivir y aprender cosas nuevas. En el caso de perros adoptados tenemos un handicap, el de no conocer el pasado del perro. Sus capacidades de aprendizaje como físicas dependerán de cómo han vivido, si recibieron una correcta estimulación temprana y aquellas habilidades que hayan adquirido a lo largo de la vida (físicas, cognitivas y emocionales) y del estado actual de sus capacidades sensoriales y estado de salud.
Según estas variables básicas, adaptaremos nuestro programa de trabajo. El perro anciano no es más complejo que otro tipo de perro, simplemente debemos entender sus “limitaciones” y mejorar sus capacidades en potencia.
Hay casos como el de nuestra husky Yuri, una perrita que no tuvo ningún tipo de trabajo en obediencia, aunque al no ser “escapista” ni “peleona” parece que no dio más problemas que hacerse mayor. En ella, el trabajo de obediencia se vio afectado por un problema de propriocepción en su tren trasero. No sabía sentarse, simplemente porque tenía dificultades al mover esta parte de su cuerpo. Por lo tanto, si lo que nos limita nuestro trabajo de adiestramiento es algo físico y podemos mejorarlo, este es el camino que primero debemos tomar.
Varios ejercicios de masajes, flexiones, y de manipulación suave, ampliaron a Yuri su capacidad de conocer y controlar su cuerpo, lo cual nos ofreció la oportunidad de avanzar en su trabajo de adiestramiento.
Muchos creen que sentarse es un ejercicio sencillo porque al perro le resulta fácil realizarlo. Sin embargo para perros que no adoptan esta postura de forma natural puede resultarles un ejercicio complejo.
Mientras trabajábamos ejercicios de propiocepción, fuimos incluyendo también ejercicios de llamada, y quieto, lo cual nos permitía pedir ordenes de quieto a distancia.
Una vez Yuri pudo realizar los ejercicios de sentarse de forma cómoda, pudimos pedirle este ejercicio no solo a distancias cortas, sino a más de 10 metros.
En pocos meses, una perrita de 10 años que nunca había sido adiestrada, se sentaba, caminaba al lado, paseaba sin tirar de la correa y podía realizar algunos ejercicios sencillos a distancia.
A lo largo de los años, hemos trabajado con perros ancianos, en su gran mayoría los clientes querían lograr obediencia básica en sus perros.
Recientemente nos ha llegado una perrita en acogida (Boira) con serios problemas de conductas agresivas hacia otros perros y depredación hacia gatos y ningún tipo de obediencia previa. Vivió gran parte de su vida atada a una cadena, por su afición de escaparse y meterse en líos. Una perrita de 11 años muy guerrera con otros animales de compañía pero amistosa con humanos.
En su programa de mejora de conducta para poder entregarla en adopción, hemos introducido unos objetivos de adiestramiento, con tal de evaluar su estado físico, mental y capacidades sensoriales.
Boira es una husky siberiana muy fuerte, ágil y sin aparentes problemas de salud, con unas ganas de vivir impresionantes.
Cuando llegó a Takoda, lo primero que hicimos fue unas sesiones para evaluar su interacción con desconocidos, y luego un trabajo de control de la atención. Las sesiones de adiestramiento fueron muy cortas, teniendo en cuenta su situación. En esta primera sesión, parece que ya establecimos un gran vínculo. Es como si Boria se hubiera dado cuenta que yo la entendía y rápidamente se mostró amistosa y colaboradora conmigo.
El segundo día, iniciamos el ejercicio de sentado, lo cual pareció entenderlo muy rápido. Lo sorprendente es que, se comportaba igual que un cachorro al cual nunca le habían enseñado nada, pero su memoria y capacidad de retención de la información nueva resultó ser fascinante teniendo en cuenta la edad que tiene.
El tercer día seguimos con el sentado, e iniciamos el tumbado, aunque nos centramos más en su problema de conducta con perros. También adecuamos el ambiente para que se mostrara más receptiva con nosotros, ya que su vida había sido monótona, decidimos enriquecer las interacciones con nosotros, para que viera que éramos motivadores.
El cuarto día, tras evaluar el progreso que estaba teniendo, decidimos realizar una sesión de adiestramiento más extensiva y evaluar sus capacidades.
Seguimos trabajando el sentado, perfeccionamos el tumbado e iniciamos ejercicios nuevos:
- Dar las patitas
- Vueltas sobre si misma
- hacer el muerto
- Voltereta
- Pasar entre las piernas
- Quedarse Quieta y alejarnos sin moverse
- Caminar al lado
- Incluso iniciamos un ejercicios de gran dificultad: el saludo
Respondía con la misma flexibilidad que un cachorro y a su vez recordaba lo que le explicaba.
Adaptamos su programa de entreno a sus momentos de más atención, creando un ambiente motivador y relajado a fin de que ella aprendiera y asimilara los nuevos ejercicios. El resultado y el progreso de Boira en el adiestramiento en sólo 3 días están siendo fascinantes. Podéis ver sus avances en el siguiente video.
Con este artículo queremos que la gente contemple también la opción de adoptar perros adultos y ancianos, ya que son compañeros ideales de familia y además no conllevan los problemas típicos de los cachorros. Además el adoptar un perro jovenº nunca es garantía de salud o de longevidad, y si no se tiene experiencia en cachorros es recomendable coger un perro adulto del que ya conocemos su carácter.
Un perro anciano adoptado es consciente de la oportunidad que le ha brindado la vida y no dudará en demostrarlo con creces siendo el mejor amigo que existe.
Autores :
Marcos J. Ibáñez & Miriam Perera (c) 2012.