Adiestramiento canino tradicional y sus implicaciones
El adiestramiento y la educación canina han evolucionado en los últimos años, fomentando una forma de trabajo basada en la colaboración entre el perro y el propietario.
Sin embargo, parece que las ideas de trabajo basadas en el miedo al castigo promovidas en los años 60 siguen arraigadas en nuestro país.
Entender la diferencia entre los métodos tradicionales de adiestramiento canino y los métodos positivos de nueva generación es muy importante si queremos darle una buena educación a nuestro gran amigo canino.
Es por ello que en este artículo vamos a explicar los orígenes de estas técnicas de trabajo que solemos llamar “tradicionales”, ya que no son tan antiguas como la mayoría cree.
Si nos remontamos a principios de 1900, encontramos que fue entonces cuando se escribieron los primeros “manuales de adiestramiento canino”. Entre ellos, cabe destacar el manual escrito por “Colonel Konrad Most”. Hoy en día podemos referirnos a dicho manual como el inicio del “adiestramiento tradicional”.
En él se habla de cómo poner en práctica el condicionamiento operante, antes que B.F. Skinner publicara su trabajo, y explica técnicas en las que permitir que el perro cometa errores para luego corregirlos mediante un castigo.
Posteriormente Bill Koehler y Helmut Raiser popularizaron las técnicas basadas en el castigo positivo, y refuerzo negativo, las cuales se extendieron como la espuma en los 40. Estos métodos de trabajo, hoy en día siguen siendo muy populares sobretodo si nos referimos al campo de la competición. Si analizamos estas técnicas y sus repercusiones en los perros se observa que si bien son en múltiples casos los principales generadores de problemas y trastornos de conducta, en muchas ocasiones han “funcionado” obteniendo buenos resultados en el mundo de la competición y trabajo con perros. Como algunos dicen “es el precio que hemos de pagar para conseguir un perro ganador”.
Este tipo de adiestramiento estaba orientado al entreno y preparación de perros policía y militares, y se aplicaba únicamente sobre individuos seleccionados, los cuales cumplían una serie de requisitos como la capacidad para soportar la presión, el estrés, y el trabajo duro e intenso.
Por aquel entonces el trabajo de B.F. Skinner se desarrollaba principalmente en el entrenamiento de animales marinos, mientras que en perros se habían popularizado las técnicas de castigo positivo, convirtiéndose en la formula mágica para el adiestramiento canino. Miles y miles de centros de educación y adiestramiento repartidos por todo el mundo se dedicaron a utilizar estos métodos de trabajo tanto en ejercicios de obediencia como en la corrección de problemas de conducta.
Llegados a este punto, quiero aclarar cuales son las técnicas a las que me refiero cuando hablo de “adiestramiento tradicional”, por eso indico a continuación las más relevantes y usadas:
- La orden “No” (o cualquier comando que sea asociada a malos tratos)
- Tirones de correa (usados como castigo)
- Descargas eléctricas (incluyendo los que muchos llaman “collares educativos”)
- Golpear al perro (nariz, costado, piernas, etc ya sea con la mano, periódico, o aun peor, con un palo o bate)
- También se incluyen los estímulos desagradables como chorros de agua y otras sustancias, sabores amargos o picantes, ruidos fuertes, etc.
- Todo lo que tiene que ver con “dominancia” en el sentido de intimidar al perro.
En la actualidad, se aplican dichas técnicas a todo tipo de perros, en muchos casos por personas sin formación. El resultado es un perro que no aprende nada, y que se acostumbra a ser castigado, con lo cual “obliga” a sus dueños a ser más y más duros, llegando a límites de castigo totalmente abusivos, creando en el animal daños físicos y psicológicos de por vida, así como importantes problemas conductuales.
Existen numerosos estudios donde queda demostrado que un porcentaje muy elevado de los perros adiestrados con técnicas de castigo, ya sean físicos o verbales, no solo carecen de obediencia sino que presentan un mayor número de problemas de conducta.
Detallaré a continuación, las principales secuelas que pueden generar en nuestros perros el uso de técnicas de adiestramiento “tradicional”:
1) Conductas Agresivas y amenazantes:
Al someter al perro a castigos que no es capaz de procesar, inicia una conducta de defensa. Este puede manifestarse con ladridos, gruñidos, o mordidas leves. Si un perro que muestra estas señales, le seguimos sometiendo y presionando, lo más probable es que se originen conductas aún más duras, produciéndose mordidas de gravedad.
Ante estas reacciones del perro, muchos suelen decir que el perro es “dominante”, lo cual no tiene mucho sentido, ya que en la mayoría de casos, se trata de perros inseguros, con incapacidad de gestionar sus estados emocionales, y seguramente desconocen otra forma de enfrentarse a un problema debido a un mal modelo de aprendizaje.
2) Conductas de evitación o miedo:
En relación directa al punto anterior, si sometemos al perro con técnicas duras que no es capaz de gestionar o entender, tiene dos alternativas: atacar o huir. Algunos perros optan por la primera opción, y otros por la segunda. A partir de este momento, se inicia un proceso donde el perro hace “el tonto”, según muchos dueños.
Conozco casos, en los que hemos advertido al dueño de que el perro estaba mostrando claras señales de miedo, con fuertes niveles de estrés. La respuesta de los dueños suele ser que al perro no le pasa nada, sólo tiene “cuento”. Y ese es el problema, el perro nos está emitiendo señales en las que nos pide ayuda para enfrentarse a una situación y nosotros las estamos castigando por “cuentista”.
3) Conductas reactivas o de estallido:
Una vez tenemos el perro con fuertes niveles de estrés, y en estado de bloqueo, el perro finalmente puede tomar una decisión desesperada, generando una conducta reactiva. Un estallido en el perro que “se vuelve loco” y no hay forma de controlarlo.
4) Habituación al castigo:
Hay perros que se vuelven insensibles a los castigos de los dueños. El perro aprende que nada puede hacer para evitar que el dueño le castigue, así que, asume que cuando su dueño está enfadado, va a ser castigado.
Hay perros que llegan a un nivel de habituación al castigo tan alto que omiten totalmente los castigos de su dueño, y acaban haciendo “lo que les da la gana”. Es común echarle la culpa al perro, ante su “incapacidad para aprender”, en vez de cuestionar la técnica “educativa” que el dueño está utilizando.
5) Desajustes afectivos:
Otro aspecto negativo de este tipo de adiestramiento, está relacionado con el lazo afectivo entre propietario y perro. Recordemos que estas técnicas de trabajo, se desarrollaron en un contexto, donde lo más importante era la obediencia, y la eficacia del trabajo realizado. Como resultado de los puntos anteriores, podemos fácilmente entender que la relación afectiva y la confianza del perro hacia el dueño se ve afectada. En este caso el no tendrá claro cuando va a ser premiado o castigado, y por tanto, actuará con cautela y precaución.
6) Disminución de capacidad en la resolución de problemas:
Ante una situación nueva o un problema de conducta, el perro tiene cientos de formas de hacerlo mal, y posiblemente solo una de hacerla bien. Si nos limitamos a castigar las malas acciones, cohibimos la creatividad del perro, y este necesita que le dejemos muy claro cual es la opción por la cual no va a ser castigado. Esto implica que el perro se cohíbe de tal modo que no se esfuerza por buscar soluciones ni por atender a lo que le pedimos, y solo piensa en como evitar ser castigado.
7) Asociaciones inesperadas:
Los perros tienen una enorme capacidad de asociar acontecimientos, tanto los deseados como los no deseados. Es fácil que el perro asocie un dolor determinado con una situación, persona, o contexto determinado.
Si vamos por la calle, y al cruzarnos con una persona con un carrito de la compra, damos un tirón fuerte de correa totalmente inesperado para el perro, podemos crear una asociación negativa entre carros de la compra y nuestro perro. De repente, a partir de ese día, nuestro perro adoptará una conducta “extraña” la pasar por delante del supermercado. Y lo mismo ocurriría con el famoso collar de impulso (o como erróneamente llaman “collar educativo”).
Conclusiones
La Educación y el adiestramiento han evolucionado con los últimos años. Actualmente se siguen usando técnicas que ya tienen casi 100 años, para solucionar problemas de conducta producidos principalmente por nuestro nuevo estilo de vida. De la misma forma que nuestras casas, estilos de vida e ideas sobre el mundo han evolucionado enormemente en este último siglo, debemos hacer lo mismo en cuanto a la educación canina.
Tenemos que cambiar nuestras creencias sobre lo que es un perro, y como afrontar su educación, a través de la empatía, observación y en una búsqueda activa de nuevas y mejores formas de enseñar y educar a nuestras queridas mascotas.
Debemos cambiar modelos, dejar de pensar en las cosas que hace mal, y centrarnos en todo lo que hace bien, en lo maravillosos que son, en las alegrías y los grandes momentos que nos aportan. Pensar en las vivencias juntos, en como nos animan cuando estamos tristes, y los momentos mágicos que vivismos con ellos cuando simplemente nos dejamos llevar.
Cambiemos el tópico de que el perro es el mejor amigo del hombre, por el de “el hombre es el mejor amigo del perro”.
Marcos J. Ibáñez (c) 2011
DIR. TAKODA
Especialista en problemas de Conducta
Varios perros que habían tenido problemas de conducta de miedo y agresividad interactuando amistosamente.
Artículo basado en el tema "métodos de Adiestramiento" del Curso de Educador Canino de TAKODA
Links relacionados:
Manual del Colonel Konrad Most:
http://www.amazon.com/Training-Dogs-Manual-Konrad-Most/dp/192924200X
Método William Koehle:
http://www.aapdt.org/training/Koehler%20Method%20Fact%20Sheet.pdf
http://www.amazon.com/Koehler-Method-Dog-Training/dp/0876055773
BF Skinner
http://www.biografiasyvidas.com/biografia/s/skinner.htm
http://www.ibe.unesco.org/publications/ThinkersPdf/skinners.pdf
Estudio sobre técnicas de adiestramiento y sus resultados en obediencia y conducta
http://www.azs.no/artikler/art_training_methods.pdf
Estudio sobre la conducta de los propietarios con sus perros.